Relación con electrocardiograma y monitoreo del ritmo
La interpretación de pruebas cardiovasculares suele complementarse con un electrocardiograma (ECG) para analizar la actividad eléctrica del corazón, así como con un monitoreo Holter 24–48 horas que permite observar el ritmo cardíaco durante un periodo prolongado. Esta combinación ayuda a contextualizar los resultados de laboratorio dentro del funcionamiento real del corazón.
